Llegó 2010, y se nos presenta confuso el año…
…hemos tenido un año de lo peor. Un gobierno, que a pesar de todos sus actos, sigue insistiendo en ser “socialista”, “de izquierdas”, de “mirar por los trabajadores” y en el “interés general”, cada día que pasa, nos está jodiendo más a todos.
Sólo puedo enumerar problemas, ya que de extenderme, no terminaría hoy de escribir…ahí tenemos como a los universitarios los ha jodido en su aplicación del Plan Bolonia (y con universitarios me refieron tanto a estudiantes, como a los decanatos, profesores…y a la campaña de desinformación y enfrentamiento absurdo entre partidarios y detráctores), como en los regalos enormes de capital a la banca PORQUE SÍ (que decían que era para ayudar a hacer frente a la crisis, pero…ahí el dinero se lo quedó la banca), el control que ejercen sobre los sindicatos (sobre todo UGT-CCOO, al otro lado USO y CGT han estado más activos, y por supuesto, en el lugar más digno los sindicatos más independientes como CNT y algunos más, que desde el comienzo han estado echándole valor a todos), el juego que se llevan tanto gobierno y oposición en cuanto a tirarse los trapos y la competencia por ver quien de los dos principales partidos está más corrupto, y luego en realidad las medidas y a quienes benefician sobre todo les delatan como la misma mierda; el inmenso paro que hay que somos de los que peor estamos en Europa…
Pero lo más preocupante ahora mismo, a mi juicio, es la censura que pueden ejercer, y la obsesión por controlarlo todo, a modo de dictadura encubierta…tras aparecer el dichoso SITEL (una especie de Gran Hermano por internet, que ni siquiera tiene todavía las suficientes garantías jurídicas), y como a través de la ministra de INcultura y sus asociados varios, el gobierno está aprovechando para cerrar páginas, en principio, contraproducentes para los intereses de la industria audiovisual, pero que podría extenderse a otros tipos de contenidos…
Sin embargo, la comunidad internauta, autores, artistas, y parte de la ciudadanía, están hartándose cada vez más de esta situación. Antes llegó el manifiesto (que nosotros mismos suscribimos), y la cosa ha ido a más. Y a más que irá aún.
A pesar de la tremenda campaña que desde el estado (desde la época de la transición) se ha llevado para acallar todas las voces mínimamente críticas de verdad y “peligrosas para el orden” y tenerlo todo controlado, la semilla está sembrada, y cada vez son más los que acaban hartándose. Surgen nuevas alternativas frente a lo establecido.
Quizás, a pesar de todo…